Al Junior femenino especial se le escapa la victoria
El sábado a la mañana nuestras chicas visitaban a La Salle, el otro rival que seguía invicto, para pelear por el liderato del grupo. Sabíamos que sería un partido largo, ya que ellas presionan todo el partido y tienen más fondo de armario.

El equipo empezó el partido con la concentración e intensidad que requiere un enfrentamiento como este; bien en defensa, correctas en el rebote y muy agresivas en ataque, en el 1×1. Gran primer período que nos daba 8 puntos de ventaja (10-18).
En el segundo cuarto ellas apretaron en defensa y no encontrábamos tiros cómodos. Intercambio de canastas que nos mantenía 3 o 4 puntos arriba. A falta de dos minutos para el descanso aparecieron los errores de concentración en defensa y parcial de 5-0. Una canasta en contrataque nos ponía uno arriba en el marcador (26-27).
Tras el paso por los vestuarios, el partido se volvió loco, con tiros precipitados por parte de los dos equipos. Sin embargo, un parcial de 0-7 ponía el marcador 28-35. El ritmo alto de partido hacía que pudiera pasar cualquier cosa, pero las nuestras llegaban al final del cuarto con 5 puntos de ventaja (40-45).
Las locales suben en defensa y nosotras sin la contundencia necesaria atrás; 6-0 de parcial, al que reaccionábamos bien con cuatro puntos consecutivos. El intercambio de canastas era una constante y el partido no tenía dueño. Cualquier cosa podía pasar a falta de dos minutos (53-56), y paso lo peor: nervios, falta de continuidad y concentración hicieron que el equipo local consiguiera la mejor racha anotadora (9-0), para llevarse la victoria. Al final, 62-56 para La Salle.
Ahora toca aprender de este partido. Como dato, en la segunda parte encajamos los mismos puntos que veníamos encajando en los 40 mins (36). Aun así, la actitud y las ganas de competir fueron muy buenas, se veía en las caras de las jugadoras y en el banquillo, que no paró de animar. Sin embargo, para pelear y poder ganar este tipo de encuentros no sirve con estar al 100% el día del partido. La ambición tiene que estar presente LUNES, MIERCOLES y VIERNES y además, tiene que traducirse en auto exigencia, en aprender a sufrir en el campo. En definitiva, MADURAR que no tengo duda que lo conseguiremos si cada jugadora se aprieta a ella misma en cada entrenamiento. Ánimo neskak y seguir al máximo!








