EL MINI MASCULINO IRLANDESAS SE DESPIDE A LO GRANDE
Algunos dicen que se aprende más de las derrotas que de las victorias. Nosotros estamos seguros que con esta victoria hemos aprendido muchas cosas y hemos crecido.
Los chicos dirigidos por Santi afrontaban el último partido del año ante uno de los rivales que a priori están un paso por encima del resto: Tabirako, que ya no tenía opciones de alcanzar a La Salle (campeón de liga), pero que no había perdido ni un solo partido en casa a lo largo de la temporada. Irlandesas por su parte, con el tercer puesto asegurado, debía ganar por 49 puntos para ser subcampeón, debido a que en Leioa los de Durango dominaron claramente el marcador (55-103).

Nuestros chicos salieron muy concentrados y metidos en defensa y en el rebote. Ellos, presionaban todo el campo con continuos 2×1 que exigía una buena lectura por nuestra parte. Así fue, los niños hicieron un uso del pase fantástico, seleccionando de manera inteligente cuándo botar, cuándo atacar, cuándo pasar. Esto nos permitía salir de la presión y llegar en situaciones de 3×2 que conseguimos convertir.
Aun así, la clave estaba en defensa: la solidaridad de todo el equipo en esta faceta, primero con el pivot alto y luego con el base magnífico de Tabirako, nos permitía mantenernos por delante en los dos primeros períodos (21-25). El tercer período fue más flojo, ya que el nivel de contacto de las defensas aumentó y a Irlandesas le costaba llegar al aro rival con claridad. Así, Tabirako conseguía voltear el marcador por primera vez, pero un triple desde medio campo en el último segundo nos mandaba al descanso un punto arriba (33-34).

A la vuelta del descanso, los de Durango aumentaron la dureza defensiva y conseguían contratacar por primera vez; ahí son letales. Un parcial de 10-4 nos dejaba cinco puntos abajo en un momento crítico, en el que es normal que el marcador se rompa. Pero los chicos reaccionaron como un verdadero equipo, pasando de un 43-38 a un 43-45 que nos daba aire.
Comenzaba el quinto período y sí, seguíamos en el partido. Salíamos en tromba con la intención de poner una marcha más, lo que hizo que Tabirako renunciara a presionar y esperara atrás. Los nuestros eran superiores, ¡qué desgaste físico! Ya sólo quedaba el último esfuerzo. Comienza el último período con el marcador 48-54 a favor visitante. Qué bonito ver la concentración y la intensidad de los dos equipos en la pista, dejándose la piel en cada defensa.
Los locales salieron con un quinteto bajo en estatura pero muy rápido, que rápidamente colocó a su equipo un punto abajo 53-54. A partir de aquí, el partido se movió en la diferencias de un punto arriba, un punto abajo. A falta de un minuto Tabirako se coloca por delante (59-58), pero un gran pase permitía que anotáramos debajo de canasta (59-60).
A partir de aquí, el equipo hizo una gran defensa que impidió tirar a los locales y con 20 segundos en el reloj, teníamos un saque de fondo, falta personal y a la línea de TL. Los locales tuvieron la última bola con 5 segs sacando de campo propio para empatar o ganar, pero Irlandesas no dejó ni siquiera que lanzaran. Resultado final: 59-61.
Termina así un año de aprendizaje continuo, en el que nuestros chicos han ido creciendo, a pesar de que ha habido altibajos. La exigencia competitiva de jugar cada fin de semana contra equipos de buena capacidad física y técnica ha hecho que el final se hiciera largo.
A pesar de esto, buen broche final que nos hace entender que cuando este equipo supera el individualismo, el baloncesto se vuelve más divertido; jugando en equipo como el sábado nos volvemos más completos, peligrosos e imprevisibles. La comida de final de temporada, en la que nuestros chicos recibieron algún premio a modo de recordatorio, seguro que sirve para mantener ese “virus” del basket.
Zorionak a los 11 niños!








