Recomendaciones para Verano
Hace ya más de un mes terminaron las competiciones oficiales, aunque algunos equipos han seguido entrenando hasta hace no mucho. Ahora la mayoría de nuestros/as jugadores/as están de vacaciones, aunque esperamos que sigan haciendo deporte. Adrián, nuestro preparador físico, y Jon, nuestros fisioterapeuta nos han hecho llegar algunas recomendaciones de cara a este periodo:
VACACIONES Y DEPORTE
Es imprescindible para la salud (física y psíquica) del joven deportista un periodo vacacional que de un respiro al estrés físico y emocional que se soporta durante la temporada. El baloncesto es un deporte muy exigente a nivel musculo-esquelético, por lo que las lesiones por sobreuso no son raras. Tanto es así que creo que todos conocemos algún compañero que ha pasado las últimas semanas con molestias en el tendón rotuliano o en los aductores, dolores de espalda e incluso en la planta del pie. A nivel psicológico, el baloncesto juvenil no difiere mucho de otros deportes de equipo, en los que al final de una larga temporada cargada de entrenamientos y competiciones el cansancio psíquico puede manifestarse como falta de concentración en los entrenamientos, apatía o incluso sensación de agobio ante el entrenamiento y/o la competición.
Por todo ello, unos días de desconexión serán un bálsamo excelente para evitar o incluso superar estos problemillas. Pero cuidado, no nos olvidemos de que la principal característica del deportista es que hace deporte (¡vaya reflexión!) y si tomamos unas vacaciones deportivas de 3 meses, al retomar la actividad nos encontraremos con una condición física pésima, aumentando el riesgo de lesiones y disminuyendo la capacidad como jugador.
Para que esto no pase, es más que recomendable que el jugador mantenga una rutina de actividad físico-deportiva, es decir, que haga deporte prácticamente a diario. No pasa nada porque ese deporte no sea el baloncesto, casi al contrario, ya que es un momento excelente para trabajar en otros campos que pueden ser un complemento excelente para el jugador de baloncesto. Lo ideal sería buscar deportes que cubran requerimientos similares al baloncesto, es decir: con un importante componente anaeróbico, que se trabaje la fuerza, la velocidad y la coordinación. Buen ejemplo de ello podrían ser el voleyball y el tenis. No tan similar al basket pero sin ninguna duda ejemplo de deporte completo, la natación. Recordar que hay cientos de deportes que aunque no tienen mucho que ver con el nuestro, podrían ayudar a mantener la condición física si se practican regularmente (aquellos que vayan al pueblo, ¡que desempolven la mountain bike!). Sería una excelente idea aprovechar esta época para apuntarse a cursillos de tenis, de natación (iniciación, perfeccionamiento…), surf…
En cuanto a la planificación de la actividad física, habría que hacer 2 categorías de jugadores: hasta infantiles y de infantiles en adelante.
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Hasta infantiles: nada de agobios, ni calendarios estrictos (para eso ya están las extraescolares durante el curso). Que hagan deporte a diario.
- Cadetes, juveniles y sénior: a medida que aumenta la categoría, aumenta la exigencia deportiva y por ende la responsabilidad del jugador en su propio entrenamiento y puesta a punto. Imprescindible realizar alguna actividad deportiva planificada a diario, con un día de descanso semanal. Un ejemplo de programación semanal podría ser el siguiente:
LUNES MARTES MIÉRCOLES JUEVES VIERNES SÁBADO DOMINGO
Tenis Natación Tenis Natación Tenis ¡Descanso! Vóley-Playa
Para terminar, recordaros que el objetivo de esto es que lleguéis a septiembre con “hambre de basket” y que mantengáis una condición física que os permita aprovechar la pretemporada al 100% y con garantías contra las lesiones.
¡Buen verano!
Adrián Petrini.
Jon Torres.








