Los cadetes caen con la cabeza alta en Ferrol
Derrota y despedida del Campeonato de España de los cadetes de Carmelo. Han rozado con los dedos el pase a octavos, pero no ha podido ser. Así nos lo cuentan:
Ayer a las 12 de la mañana era la última opción de la que disponía el equipo para pasar de fase contra el complicado Canterbury canario. Todos éramos conscientes de que para tener alguna opción de ganar el partido el trabajo en equipo y el esfuerzo tendrían que sobresalir.

Los nuestros empezaron el partido con muchísima intensidad y tomando buenas decisiones en ataque, sin miedo al 1×1. Un parcial de 0-9 inicial hizo que el equipo se ganara el respeto de todo el mundo que estaba en el pabellón. Los canarios conseguían meterse en el partido a base de rebotes y desde el T.L. Al final del primer cuarto el resultado era favorable (13-14).
En el segundo cuarto los canarios tampoco conseguían meter balones a sus referentes interiores (3 jugadores por encima de los 2 metros) por la buena defensa de los de casa. Un triple en el último segundo les colocaba 3 arriba al descanso: 26-23.

Tras el paso por los vestuarios, un parcial de 15-5 en los 5 primeros minutos hacía que se alejaran en el marcador. Los nuestros se vieron superados claramente en el rebote; como dato tan solo se obtuvieron 2 rebotes defensivos durante este cuarto.
El último período comenzaba con 15 puntos de desventaja, que no pudieron reducirse por la falta de acierto en ataque. A falta de 3 minutos los nuestros iban 20 abajo. A pesar de no tener opciones, los nuestros sacaron el orgullo y tras el esfuerzo realizado durante todo el partido, tomamos la decisión de no bajar los brazos y de volvernos a Leioa con la cabeza alta. Resultado final: 54-36.
Buena experiencia para todos los asistentes a este torneo, siempre que se haga autocrítica. Más de un jugador se ha dado cuenta de que con trabajo y esfuerzo se puede competir contra grandes rivales. Ahora toca volver a casa, pero esperemos que el techo de cada integrante del equipo se haya puesto más alto y por otro lado que se trabaje con humildad, que es el camino que siguen los buenos jugadores.









